El arte de la eficiencia energética del Alfa Romeo Junior Ibrida.
Hola a todos.
Cuando se comenta en los foros especializados que el Alfa Romeo Junior Ibrida consigue unas cifras muy bajas de consumo de combustible, siempre hay algún forero "ilustrado", alguno que comenta que "no es para tanto, que precisamente él tiene un Híbrido enchufable, un PHEV, que adquirió en el mercado de ocasión para evitar el pago del estacionamiento, y con el cual consigue cifras de consumo de combustible similares".
¿Pudiera ser cierto?.
¿Por qué no?.
Realmente cuesta creérselo, ya que aunque se subieron múltiples fotos con los consumos tan bajos conseguidos con el Alfa Romeo Junior Ibrida, para dar fundamento a los post, todavía estamos esperando que este forero "ilustrado" suba fotos con los "consumos similares" de su Hibrido enchufable, PHEV, para dar veracidad a sus declaraciones y demostrar que no es un vulgar charlatán, un tipo de sujeto muy típico en estos espacios digitales.
En relación a todo esto, ya se han publicado y comentado los consumos conseguidos durante el verano e invierno del Alfa Romeo Junior Ibrida, durante 2.000 kilómetros y con referencias de los primeros 4.000 kilómetros, con el fin de conocer si el rodaje y la variación de la temperatura exterior influyen directa o indirectamente en las cifras de consumo, y como conclusión, y se puede afirmar que indirectamente afectan al consumo, pero sólo si se utiliza la calefacción o el climatizador, que son los elementos que requieren de la energía del vehículo y por tanto, al activarlos aumentan el consumo, y el cuanto al rodaje el vehículo consume menos combustible según se va "soltando" el motor térmico de gasolina.
También habría que comentar que la circulación a nivel de mar conlleva una variación en los consumos de combustible en relación con trayectos realizados en altitud, por la diferencias en la densidad del aire y su riqueza en oxígeno, pero habría que tener mas datos específicos del Alfa Romeo Junior Ibrida en diferentes localidades para poder compararlos y conocer sus diferencias.
En relación a todo ello, voy a comentar en este post sobre los siguientes datos que ofrece automáticamenre el Alfa Romeo Junior Ibrida, tras un brevísimo trayecto, totalmente urbano, hasta el supermercado.
Distancia recorrida: 2 kilómetros
Duración del trayecto: 5 minutos
Consumo medio: 3,4 L/100 km
Porcentaje del trayecto realizado en modo exclusivamente eléctrico: 72%
Por tanto,
Velocidad media: 24 km/h
Distancia recorrida en modo eléctrico: 1,4 kms.
Consumo de combustible: 0,06 litros.
Coste del trayecto: 10 céntimos de euro.
Coste por kilómetro : 5 céntimos de euro.
Incluso viendo estos datos, mucha gente todavía duda de si la tecnología híbrida realmente marca la diferencia en el día a día.
Después de este trayecto corto de apenas 2 kilómetros y 5 minutos, no habría que comentar mucho, ya que los números de la cifras de consumo hablan por sí solos:
3,4 L/100 km.
Esta cifra de 3,4 L/100 km es ingeniería aplicada, el sueño de cualquier conductor, especialmente considerando que sólo han pasado 5 minutos de trayecto y se ha conseguido una velocidad media de 24 km/h.
Para ponerlo en perspectiva, un coche de combustión tradicional en un trayecto tan corto, donde el motor ni siquiera llega a calentarse, podría estar duplicando o triplicando fácilmente esa cifra de consumo de combustible, ya que funcionaría en una zona de eficiencia bajísima debido a la falta de temperatura de servicio necesaria.
Observando los datos en la pantalla del Alfa Romeo Junior Ibrida, hay tres claves que explican este consumo:
• Eficiencia en frío: A pesar de ser un trayecto de solo 5 min, el sistema eléctrico ha hecho el trabajo pesado.
• El aliado eléctrico: Ese 72% de uso eléctrico, es el responsable de que el motor de gasolina apenas haya tenido que intervenir.
• Uso Urbano: Aquí es donde estos coches híbridos autorecargables brillan. Mientras otros sufren en el tráfico, consumiendo combustible, los vehículos Mild Hybrid regeneran energía.
Ahora bien para conseguir estas bajas cifras de consumo en estos trayectos urbanos, hay que aprovechar la tecnología del coche, utilizando el modo DNA "Advance Efficiency" junto con el control de crucero adaptativo y el acelerador manual situado en el volante, por ejemplo.
La clave:
Modo Advanced Efficiency (A)
Al seleccionar la "A", Advanced Efficiency, en el selector DNA de Alfa Romeo Junior Ibrida, el vehículo prioriza el funcionamiento 100% eléctrico.
• Desacoplamiento del motor térmico: El sistema busca mantener el motor de gasolina apagado el mayor tiempo posible, dejando que el motor eléctrico de 21 Kw acoplado en la caja de cambios electrónica de doble embrague mueva los apenas 1.300 kg del conjunto con solvencia.
• Gestión de la inercia: Este modo suaviza la respuesta del pedal del acelerador y la propia retención del vehículo, para evitar picos de demanda energética que obligarían continuamente a encender el motor de combustión.
Velocidad Media y Eficiencia
Si analizamos los datos de la imagen:
• Distancia: 2 km
• Tiempo: 5 min
• Velocidad Media calculada: 24 km/h
Recuperación de Energía versus Consumo
En una media de velocidad de 24 km/h, la frenada regenerativa es la protagonista.
Cada vez que se acelera o levanta el pie del acelerador en el tráfico urbano, el motor eléctrico actúa como un generador, devolviendo energía a la batería, recargándola.
Esta velocidad media se consigue en un escenario "terrorífico" para un coche de gasolina puro, arranques, paradas, semáforos, sin embargo es el escenario ideal para el sistema Mild Hybrid de 48V del Alfa Romeo Junior Ibrida.
Con una participación eléctrica del 72% durante el trayecto, el motor térmico 1.2 Puretech EB GEN3 solo ha intervenido de forma puntual para asistir en alguna arrancada, manteniendo el gasto de combustible en niveles mínimos.
El Alfa Romeo Junior Ibrida:
La eficiencia del ciclo Miller en trayecto urbano
Conseguir 3,4 L/100 km en un coche que no se enchufa a ningún cargador es una verdadera declaración de intenciones.
La imagen de este trayecto de 2 km en 5 minutos da una velocidad media de 24 km/h, el escenario de tortura para cualquier motor de combustión... a menos que sea de Ciclo Miller con Turbo de Geometría Variable (VGT).
El Junior Ibrida monta el motor térmico 1.2 Puretech EB GEN3 de 136 CV, pero éste no es un motor convencional.
Funciona bajo el ciclo Miller, que, gracias a su turbo de geometría variable, optimiza la expansión de los gases frente a la compresión, mejorando drásticamente la eficiencia térmica.
Al contar con un Turbo de Geometría Variable, el motor mantiene su par incluso a bajas vueltas, evitando que el motor sufra en las arrancadas urbanas, favoreciendo al bajo consumo.
DNA ALFA
Modo Advanced Efficiency (A) y el motor e-Motor de 21 kW
En el selector DNA, el modo Advanced Efficiency en el Alfa Romeo Junior Ibrida hace magia junto la transmisión de doble embrague de 6 velocidades (e-DCT6):
• Propulsión Eléctrica Real: A diferencia de otros microhíbridos, el Junior puede circular en modo 100% eléctrico en maniobras de aparcamiento o en tráfico lento (función e-Launch). Incluso por carretera abierta y autovía a altas velocidades de crucero, si las condiciones le son favorables.
• Gestión del 72%: Ese dato de la pantalla indica que durante casi tres cuartas partes del trayecto, el sistema eléctrico ha estado apoyando o sustituyendo al motor térmico. A una media de 24 km/h, el motor de gasolina se apaga constantemente gracias al sistema Start&Stop de alta velocidad.
Análisis del trayecto: 24 km/h de velocidad media
Una velocidad media de 24 km/h implica tráfico denso, semáforos, circulando por zonas residenciales o urbanas.
Es aquí donde el Alfa Romeo Junior Ibrida obtiene una gran ventaja:
• Recuperación de energía: En cada aceleración o deceleración antes de un semáforo, el motor eléctrico de 48V actúa como generador, enviando energía a la pequeña batería de litio, recargándola.
• Asistencia en el arranque: El motor eléctrico aporta un extra de par inmediatamente, permitiendo que el motor de gasolina trabaje siempre en su zona de máxima eficiencia.
El sistema de Alfa Romeo Junior Ibrida, gracias a su gestión electrónica en modo Advanced Efficiency, favorece la recuperación de energía en cada retención de forma mucho más rápida, logrando ese 72% de uso eléctrico que vemos en la pantalla sin necesidad de lastrar el coche con 100 kg extra, o más, de baterías.
Esa cifra de consumo de combustible de 3,4 L/100 km no es sólo una cifra de ahorro; es la prueba de que se puede ser eficiente sin renunciar a una caja de cambios de doble embrague que nos mantenga conectados a la carretera, aportando más dinamismo a todo el conjunto.
Conclusión Técnica
Lograr 3,4 L/100 km en un trayecto tan corto y con el motor"en frío" demuestra que la arquitectura de 48V de Alfa Romeo es mucho más que una etiqueta Eco.
El rápido ciclo carga-descarga de la pequeña batería es sumamente eficiente, consiguiendo que en muchos trayectos la propulsión eléctrica sea la predominante.
Es una optimización real de la termodinámica apoyada por una gestión electrónica que prioriza el silencio y el ahorro, sin sacrificar el ADN de la marca.
Comparativa con un híbrido enchufable PHEV.
Los híbridos enchufables tienen, principalmente y en comparación con los híbridos autorecargables, como handicap, un mayor peso debido a sus grandes baterías con más potencia energética y su necesidad de tiempos de recarga con el vehículo parado.
Es la cara B del vehículo hibrido enchufable, un PHEV, que con la batería agotada se convierte en un coche con motor térmico de gasolina muy pesado, falto de potencia, arrastrando unos 400 kg extra de batería, cableado, enchufes y motores eléctricos, intentando comportarse como un híbrido convencional, pero con un mayor lastre, aumentándose ineficientemente el consumo.
Sus motores térmicos necesitan de toda su potencia para mover el gran peso del vehículo y poder mantener el ritmo de marcha cuando las baterías se agotan, o bien para recargarlas, elevándose, por tanto, el consumo ineficientemente, sobre todo cuando se circula por carretera y autovía.
Además como colofón, en cuanto a mantenimiento y reparaciones hay que considerar que llevan dos grandes sistemas de propulsión, térmico y eléctrico, junto con sus grandes baterías y un sistema de carga externa.
Por ejemplo, habría que tener en cuenta que el desgaste de frenos y neumáticos podría más prematuro, debido a todo el gran peso del conjunto, que junto con un precio de adquisición alto, unas prestaciones contenidas nada relevantes y unos consumos de combustible elevados, sobre todo en carretera y autopista, cuando se agota la energía eléctrica de las baterias, materializan, sin duda, su mayor handicap.
El castigo del peso: El PHEV, cuando se agotan sus baterías, consume un 50% más en esta situación. Esto se debe a que su motor térmico tiene que esforzarse mucho más para mover casi 1.800-1.900 Kg. (mientras que el Junior se mantiene muy ágil con sus 1.380 kg.)
En Autovía: La diferencia es aún mayor. A 120 km/h sostenidos, el sistema híbrido apenas ayuda. El Junior puede rondar los 5 L/100 km de consumo de combustible, mientras que muchos PHEV disparan su consumo a más de 8,5 L/100 km sin carga.
La paradoja de las etiquetas: Un PHEV tiene etiqueta CERO, pero si no se carga, contamina y consume bastante más que el Junior, que tiene etiqueta ECO.
A menudo se confunde la tecnología de 48V con una simple asistencia, pero los datos de este trayecto de 24 km/h de velocidad media y 3,4 L/100 km/h y un 72% de porcentaje del trayecto recorrido en modo exclusivamente eléctrico demuestran que el Junior Ibrida se comporta, en la práctica, como un híbrido "full" en entorno urbano, pero con unas ventajas dinámicas clave.
Mientras que un híbrido convencional depende de una batería más pesada para mantener el modo eléctrico, el Alfa Romeo Junior Ibrida con su pequeña batería optimiza el uso de su motor eléctrico de 21 kW integrado en su caja de cambios electrónica de doble embrague.
En un trayecto de 2 km a baja velocidad, un PHEV tradicional suele forzar el encendido del motor térmico para calentar el sistema o cargar la batería si esta baja.
Un PHEV sólo obtiene una ventaja frente a un MHEV, como el Alfa Romeo Junior Ibrida, en el consumo y su coste económico correspondiente, cuando circula en modo exclusivamente eléctrico y la carga de la batería se realiza en un cargador casero y durante la tarifa más económica, que suele ser la nocturna.
Ahora bien, con este tipo de tarifas nocturnas o con las tarifas específicas para VE, es posible que sea necesario contratar una mayor potencia, lo que encarece directamente la factura de la luz.
También hay que tener en cuenta que las compañías eléctricas facturan un mínimo de euros, aparte del consumo y potencia, cuando se contratan estos tipos de tarifas económicas para EV, y por tanto el precio final del Kilowatio consumido es más alto.
Coste total cuyo importe es la cifra real para comparar con el coste total de combustible consumido en un MHEV, como el Alfa Romeo Junior Ibrida, en igualdad de kilómetros recorridos.
Otro concepto económico a tener en cuenta como handicap, sería principalmente el coste de adquisición del vehiculo PHEV y también, si fuera el caso, la instalación de un cargador eléctrico privado en el propio domicilo o uno comunitario en el edificio de viviendas.
El Junior Ibrida no es sólo un coche con etiqueta ECO, es un ejercicio de eficiencia inteligente donde la tecnología híbrida junto a un menor peso, es definitivamente responsable de obtener unos mejores consumos sin renunciar a unas altas prestaciones.
El Alfa Romeo Junior Ibrida juega en una liga diferente que el coche híbrido convencional, sea recargable o no, siendo en comparación con un PHEV un vehículo más económico en su adquisición, mantenimiento y uso, y además más ligero, ágil, veloz y dinámico, entrando mejor en las curvas y frenando en menos metros.
Sin más, un cordial saludo.

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